domingo, 13 de julio de 2014

Publicidad y Marketing emocional, ¿Qué es Marketing Visual? y La marca guía tu marketing de contenidos








“La compra es el resultado de una emoción: si es positiva, el cliente compra; de lo contrario no lo hace”. Ésta es la base del marketing emocional.

Partiendo de ello podemos profundizar en multitud de conceptos y acciones que pueden influir directamente sobre las estrategias de Marketing, pues el factor emocional puede perfilarse o diseñarse para suscitar una serie de sentimientos en la audiencia. En los periodos y momentos de crisis o cuando la gente está más estresada el marketing emocional comienza a tomar mayor protagonismo y relevancia dentro de estas estrategias.
Por ello las marcas tienen la misión de transmitir alegría, sensaciones positivas y acompañar al consumidor con el objetivo de que estos asocien el consumo de sus productos con agrado y satisfacción.

Cuando lo que se persigue es que las Emociones actúen como un medio, las campañas publicitarias se diseñan para no pasar desapercibidas. Para ello se recurre al humor, al doble sentido, a la exageración e, incluso, a la irritación... Diferentes investigaciones han demostrado que la satisfacción por un producto o servicio no garantiza la fidelidad del cliente. Es necesario algo más: Los clientes deben sentirse valorados y bien cuidados. Y aquí es donde entra en juego el marketing emocional. Estas investigaciones han demostrado que las relaciones emocionales se crean entre una persona y algo que ésta experimenta (un sonido, una palabra, una persona que encuentra), dentro de los primeros milisegundos, mientras que los impulsos cognitivos sólo comienzan a aparecer medio segundo después.
Por eso, el foco de este trabajo ha sido tratar de identificar y aprovechar este poderoso y veloz sistema de toma de decisiones emocionales; con el objetivo de encontrar la mejor manera de influir a las personas a la vez que se les intenta transmitir emociones.Un claro ejemplo de esta práctica del marketing emocional podríamos tomarlo citando alguna de las marcas más populares de nuestro país cómo El corte inglés. Desde hace más de dos década esta marca está asociada a ciertos valores por los propios consumidores.

El prestigio de esta marca, desprende un reflejo y sentimiento emocional asociado a la calidad de sus productos, seguridad en las compras, buen trato y servicio de atención al cliente. Aunque comprar en este sitio pueda ser mucho más caro que en otros, la sensación final del cliente/consumidor es la de la certeza y seguridad de que su compra fue una opción segura y acertada y con la garantía de que ante cualquier problema su solicitud o reclamación será atendida sin evasiones o excusas por personal profesional a disposición de sus clientes. A esto simplemente lo llamamos marketing emociona.




 Marketing Visual es la relación que existe entre un objeto, el entorno donde se lo exhibe y la imagen relevante que entrega. Es lo que crea identidad de un producto o empresa. Es por eso que está muy relacionado con la
Arquitectura y el Diseño.

Marketing Visual no es una estrategia, es un concepto que se aplica dentro de una estrategia de marketing.

Este concepto está muy arraigado y debe ser Explotado muy inteligentemente por los comerciantes. Es usado como el principal componente de marketing de manera cada vez más solida, y es la mejor herramienta que se dispone para influenciar en la toma de decisiones al momento de comprar un producto, entrar en una página web o elegir un restaurante.

Dado el volumen de información y la rapidez de los cambios, es necesario percibir los mensajes de manera rápida y fácil de recordar, entonces el desafío principal es hacer que el potencial cliente recuerde el producto que usted ofrece y lo pueda contar a otros.
Usar una imagen memorable o un lenguaje visual único es la mejor manera de lograrlo.

Es por eso que las infografías son tan populares: como vivimos en “alta velocidad” y no tenemos tiempo de leer todos y cada uno de los mensajes escritos que recibimos hay una creciente demanda por parte del común denominador de la gente, que es: Menos Palabras/Mas Imágenes.

Esto nos ha hecho vivir una especie de “involución”, como cuando éramos niños: buscábamos los libros que tuvieran dibujos o fotos, si no tenía ilustraciones, no lo leíamos.
De la misma manera si la imagen que vemos no nos atrae, no leemos el contenido.

En su negocio, es importantísimo que aplique este concepto en toda su exhibición. Sea creativo, muestre sus artículos de manera extraordinaria, deseable, que la gente piense: “me gusta, lo quiero, lo necesito”

Utilice luces y sombras para resaltar los artículos exhibidos. No amontone: recuerde que en los negocios minoristas los espacios amplios son sinónimo de lujo.
Combine texturas y colores y no se olvide de exhibicionesen todos los niveles: a media altura, al nivel de los ojos y por encima de la cabeza.

Ahora, más que nunca es muy importante el desarrollo de
la frase: Una imagen vale más que mil palabras.



 La verdad, el marketing de contenidos hace que la gente deje de enfocarse en tu marca, está diseñado para eso. El buen marketing de contenidos no necesita “promover” las características del producto, sino que demuestra cómo esta marca agrega valor a la vida del cliente.

Realmente no deberíamos ver mucho marketing de producto en el marketing de contendidos, sino información que ayude al cliente más allá que el producto. La clave es asegurarse de que sea creíble y relevante al venir de la marca. Esto quiere decir que si la conoces bien, el proceso empieza al definirla.

Cualquier plan del marketing de contenidos debe comenzar con una profunda definición de lo que la marca ofrece a sus consumidores. Sólo haciendo eso puedes comenzar a desarrollar el contenido que agrega valor al cliente. Eso es por lo que aquello que elabores debe coincidir con todo lo que defiendes como marca.

Observa con cuidado lo que ofreces más allá de las características de tu producto. Destaca los valores de tu marca y toma decisiones respecto a cómo quieres ayudar a tus consumidores. Piensa sobre las características que tienes y cómo puede convertirlas en información invaluable.

Usa la definición de tu marca para establecer tu credibilidad en el mercado. Cuando el contenido que elabores venga exactamente de donde tus habilidades yacen, entonces tus clientes verán realmente que el contenido es auténtico y lo aceptarán aún más.

Veamos Patagonia, una marca que definitivamente sabe lo que representa. La marca tiene un compromiso excepcional con la responsabilidad corporativa y una dedicación inmortal al hacer productos sostenibles que duren toda una vida.
De hecho, una campaña advirtió a los consumidores que ojalá les gustaran los productos de la Patagonia, porque los tendrían por el resto de sus vidas. ¡Ja!

Patagonia entró al marketing de contenidos con “Worn Wear” un sitio Web donde los consumidores leales escriben historias de sus aventuras al llevar el estilo de vida de la marca.
 “Worn Wear” tiene temas que genera el usuario, pero también muchas historias que se conectan directamente a lo que la marca de Patagonia defiende. Como resultado, obtienes un sentido muy claro de Patagonia con cada historia.

Usa esto como ejemplo e inspiración para desarrollar tu plan de marketing de contenidos. Empieza concretando qué es lo que defiendes y luego teje la esencia de tu marca a través del desarrollo de tu contenido. Terminarás con un plan que es consistente y efectivo, llevando tus esfuerzos de marketing hacia adelante.

Cuando diriges tu marca, tus clientes sabrán completamente qué puedes ofrecerles.

La marca guía tu marketing de contenidos


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