domingo, 29 de enero de 2017

Cómo evitar ser manipulado, por Renny Yagosesky


Los seres humanos somos seres lingüísticos, que nos servimos del lenguaje para representarnos mentalmente la realidad, entendernos, apoyarnos, evolucionar y comunicarnos con nuestros semejantes.

Sin embargo, también podemos tomar el recurso del lenguaje para Nos comunicamos para, o para controlar, vencer, manipular y dominar a los demás con la mente puesta en obtener beneficios egoístas.

Manipular es inducir a las personas a hacer algo que nos interesa que hagan y que normalmente no harían. El manipulador busca dominar y controlar a otros, sirviéndose de estrategias como: la culpabilización, la amenaza, la indiferencia, la seducción, la racionalización, la ilusión o el engaño.

Con la culpabilización se busca que las personas sientan malestar por lo que hicieron o dejaron de hacer. Este mecanismo es usual en muchos jefes y también en padres, que maltratan emocionalmente a sus hijos cuando desean lograr que éstos hagan algo pero carecen de argumentos para persuadirlos.

Entonces critican y emiten frases como: “no sirves para nada”, “nunca debiste haber nacido”, “no haces lo que deberías hacer”, “mira como nos haces sufrir”, etc. Dentro de la estrategia de la culpa, está la lástima, que es terriblemente efectiva. Muchos desempleados, solitarios, enfermos y hasta enamorados, se apoyan en sus “limitaciones” para obtener de los demás algo que sienten que por sí solos no pueden proveerse. En vez de aprender a pescar, piden a través de la generación de la lástima.

Con la amenaza se busca generar miedo, a fin de que hagan lo que esperamos de ellos, so pena de recibir algún castigo, nuestro, de otros o del mismísimo Dios.

Otra ruta de manipulación es la indiferencia. Hay  padres que dominan a sus hijos quitándoles atención y cariño o enfriando las relaciones. Muchas mujeres se valen de la seducción y la complacencia para manipular, y  usan su poder sexual como arma de gratificación a cambio de que otro haga “lo correcto”. A veces se estila complacer repetidamente para luego “cobrar la factura” cuando sea requerido.

Un método de manipulación usado por los hombres es la racionalización. Se basa en el despliegue de intelectualizaciones exageradas que pretenden justificar ciertas conductas y evadir ciertos deberes o cambios.

¿Y cómo enfrentamos a los manipuladores? Para evitar la manipulación es recomendable:

– Acepte que la manipulación es real, existe y la usan a diario millones de personas

– Manténgase atento(a) para detectar las acciones de manipulación.  

– Aprenda a decir no o a posponer respuestas. Decir: “lo pensaré y después te respondo”, es un modo de evitar comprometerse y de salirse de trampas.

– Razone,  analiza y cuestiona las premisas y exigencias del manipulador, que suele intentar que no pensemos para dominarnos.

– Muestre autonomía, es decir, depender menos de otros para restarle oportunidad  de manipularnos.

– Establezca acuerdos, preferiblemente escritos al iniciar relaciones importantes.

– Conviértase en su propio juez, réstele valor a las opiniones críticas de los manipuladores culpadores.

– No revele informaciones privadas para evitar intromisiones ajenas.

– Aléjese de las personas impositivas y agresivas que no saben negociar y que manipulan frecuentemente.

– Evite convertirse en manipulador; sea asertivo y honesto.
Puede que al principio sienta usted incomodidad por decirla alguien lo que no le agrada o lo que espera de ellas, pero pronto verá que es lo mejor que ha hecho, pues reducirá la mínimo a los depredadores de las relaciones, los manipuladores. Gracias por leerme.

Dr. Renny Yagosesky
Ph.D en Psicología, Conferencista Internacional, Escritor

www.mundorennyy.com
Twitter e Instagram: @doctorrenny

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